
Gracias a JORGE GARCIA :)
Il est difficile de déterminer une origine géographique ou historique aux dragons. Leur apparition semble dater des premières civilisations. Une filiation avec les grands reptiles disparus au Crétacé est cependant difficilement imaginable. Bien entendu il faut exclure le fait que les premiers hommes aient côtoyé les dinosaures (comme cela est parfois représenté dans les films), plusieurs dizaines de millions d'années les séparant. L'hypothèse selon laquelle les fondateurs des premières civilisations auraient trouvé des ossements de dinosaures semble tout aussi incertaine. Il est en effet assez rare de trouver ces fossiles à l'air libre, dégagés par l'érosion. Cela n'expliquerait donc pas l'universalité du mythe.
De manière plus probable, les dragons apparaissent, sous une forme ou une autre, en même temps que les autres monstres de l'imaginaire. Les plus anciennes traces connues remontent à 6000 ans environ, dans une tombe néolithique de Xishuipo, site archéologique de la province du Henan, en Chine : formée de coquillages, sa forme se détache nettement aux côtés du défunt. La découverte de cette tombe date des années 1980.
Une autre représentation, vieille de 2500 ans, constituée de briques de couleur, fut découverte sur les murs de la porte d'Ishtar, une des monumentales portes de Babylone.
Cependant, il s'agit là d'une figure religieuse imaginaire, tout comme le sont le sphinx, les sirènes ou toute autre créature fabuleuse. Celles-ci s'appuient davantage sur des espèces animales existantes, que l'homme hybride à sa fantaisie, que sur la découverte d'un squelette gigantesque de dinosaure (il est d'ailleurs décrit comme "un animal fantastique (...) avec des griffes de lions, des ailes et une queue de serpent" dans le Larousse). On trouve ainsi des monstres aux formes semblables, mais néanmoins différents, dans presque toutes les cultures antiques, et ces mythes se sont par la suite "contaminés" les uns les autres, pour s'approcher de la figure actuelle, désormais universelle.
Artista multidisciplinar-Francia/España
Delphine Delas nace en Burdeos, Francia, pero actualmente reside en Barcelona y Montréal. Desde temprana edad se ha dedicado a la pintura y al arte contemporáneo en general. Delphine se destaca por ser una teórica en el mundo del arte, por su educación universitaria en Historia del Arte en Burdeos y París, en la Sorbona a través de sus tesis de doctorado sobre Chillida o la colección permanente del MNCARS de Madrid o las múltiples colaboraciones como crítica en muchas revistas dentro y fuera de nuestro país, como la famosa revista Art Press. Ha trabajado también en galerías de Paris como la Galería Dorfmann o el Centro Pompidou.
Por lo tanto, a pesar de su currículo profesional, nos encontramos ante una artista que tiene una formación completa, que le permite tener una visión mucho más amplia del arte contemporánea que la de muchos artistas de su generación. Desde su principio, hace 10 años, su obra queda directamente relacionada con el arte urbano, con ese graffiti que busca más nuevas formas de canalizar la expresividad de la obra que utilizar la calle como canal fundamental de la propia obra ( como por ejemplo, personajes sobre wallpaper en la calle etc.). También encontramos en su trabajo otras influencias muy claras en el mundo del cómic, sobre todo del manga japonés y el uso de esos personajes animales de poses y comportamiento muy humanos. La larga influencia en el arte contemporáneo de Dubuffet y del Art Brut en general también la encontramos en alguna parte de obra. La obra de Delphine Delas tiene un componente de búsqueda, no sólo por la constante evolución de sus personajes, sino por los cambios que el trazo de su dibujo ha tenido a lo largo de los últimos 5 años.
Estos últimos años, ha colaborado por lecool, espacio actitudes, lamono etc. ha expuesto en el Freud b’art de Barcelona y presentó una exposición personal en el espacio, NIU de Poble Nou en Barcelona o participó a la exposición colectiva Soles Negros.
Ovidio terminó "Las Metamorfosis" el año 7 d. C, poco antes de recibir la orden de exilio. Según el poeta, la obra todavía no estaba acabada del todo y por eso decidió quemar el manuscrito.
En un escrito posterior explica los motivos que le llevaron a hacer eso y pide a sus amigos que publiquen el poema con las copias que ellos habían conservado, pidiendo indulgencia del lector sobre una obra que no ha podido tener una revisión final por parte del autor.
Es una obra de difícil clasificación. Bajo una apariencia de obra épica, que se puede ver en el uso del hexámetro, el verso de la poesía épica, y en el tono general de la composición, Ovidio nos presenta en 15 libros más de 250 narraciones mitológicas, enlazadas entre ellas sin pausa, que se suceden en el tiempo desde el origen del mundo hasta la transformación en estrella del alma de Julio César.
La unidad de la obra viene dada por la continuidad narrativa de los episodios que se van sucediendo unos con otros.
Las fuentes mitológicas de Ovidio se centran en toda la tradición literaria anterior; Homero, Hesíodo, los poetas trágicos griegos y helenísticos, Teócrito, Calímaco...
Las metamorfosis, como transformación maravillosa por intervención divina o por efecto de la magia, eran ya un tema conocido en la literatura griega.
Muchos historiadores y literatos observan como el poema tiene también un fondo filosófico neopitagórico, con influencia de las ideas de Heráclito y de Empédocles.
Las metamofosis comienzan con la ordenación del Caos inicial, que da lugar a la creación del universo y del mecanismo de transformación constante y a la aparición de los Dioses y los hombres; continua con la victoria de los Dioses Olímpicos contra los Gigantes y con el diluvio universal que acaba con la vida en la tierra.
La vida se retoma después a través de Deucalión y Pirra, los únicos humanos supervivientes, y comienza la trama de metamorfosis y de historias mitológicas de dioses, divinidades menores, héroes y mortales, hasta llegar a la Guerra de Troya (libro XII). A partir de ahí, con la llegada de Eneas a Italia después de la destrucción de Troia, comienza el ciclo de mitos romanos que acaba con Julio César (libro XV).
Así, la obra se convierte en una recopilación cronológica de la mitología clásica, y es la fuente de información más importante para los escritores y artistas desde el tiempo de Ovidio